«Noche de Cometas» (10 de enero de 2010)

«La Estrella Polar» (13 de enero de 2010)

«Entrevista en Perkeo» (24 de diciembre de 2009)

Esta entrevista estuvo colgada en la extinta revista Perkeo. Como esta revista ya no puede verse en la Web, la dejo aquí, junto con un pantallazo de la entrevista que conservaba.


PERKEO

ENTREVISTA A PABLO LUQUE PINILLA

 

Biografía: Pablo Luque Pinilla (Madrid, 1971). En 2004 publica el libro de poemas Los ojos de tu nombre (Huerga&Fierro), en 2006 el apunte antológico Il cambio della guardia generazionale nella poesia spagnola contemporanea (trad. Gloria Bazzocchi, «clanDestino») sobre los poetas de los ochenta. Fue incluido en la Red de Arte Joven de la Comunidad de Madrid. Recibió el Premio Jóvenes Creadores del Ayuntamiento de Madrid. Sus poemas han sido traducidos al italiano. Codirige la tertulia poética Esmirna que fundó junto a otros escritores. En la actualidad publica por entregas en la revista Web «Fili d´aquilone» la antología Nuovi classici nella poesia spagnola contemporanea (trad. Gloria Bazzocchi) sobre los poetas de los setenta. Es director de la revista digital de poesía IbiOculus” de reciente aparición.

 

1.       La línea editorial de “IbiOculus” es, permítase la expresión, provocadoramente trascendente para nuestra época: no sólo supone la verdad, sino que la localiza fuera del yo. ¿Este planteamiento es consciente o responde a una mera actitud estética, formal?

Si la línea editorial de IbiOculus se basara en una actitud meramente estética, revelaría pronto —demasiado pronto— su trampa. Nuestra actitud es plenamente consciente. Esto, no obstante, no nos libra de caer en el esteticismo, como en cualquier otro reduccionismo del tipo que sea, porque la tensión ideal que supone nuestro planteamiento se nos escapa permanentemente, nos desborda. Se hace eco de un punto de fuga último artístico y personal que dialoga con nuestras exigencias y deseos más profundos, y sobre el que se sustentan las cosas que realmente merecen la pena. Un punto de fuga que, por humano, lo es también racional (¿qué otra cosa es acaso la “razón poética” de María Zambrano?) y por el que, en definitiva, empieza a respirar el deseo de infinito y sus innumerables expresiones en la experiencia humana (deseo de belleza, verdad, justicia, comunicación, conocimiento, sorpresa, y todo lo que contribuya al bien personal y social). Un punto de fuga que es percibido como relación amorosa con algo que no es uno mismo.

 

2.       Flannery O’Connor[1] a propósito del papel de los escritores que “hablan en nombre de su época” manifiesta: “Me resulta odioso pensar en el día en que el escritor sureño complazca al lector cansado”. ¿Crees que, como críticos, tenéis un papel semejante? ¿Pretendes provocar al lector políticamente correcto, al que lee “lo que hay que leer”?

Yo creo que como críticos no podemos dejar de acusar el dato de que la realidad, y la obra literaria como realidad que es, remiten siempre a otra cosa. Esa otra cosa que es siempre un misterio que nos transciende. En este sentido, para mí la labor artística deriva de un agradecimiento por esta realidad permanentemente desbordada en sus límites, que así se torna novedosa en cada momento, si uno aprende a mirarla sin reducir ninguno de sus factores. Una mirada limpia, desprejuiciada (falta de prejuicios que, por otro lado, es lo más específico de los niños). Por lo tanto, al lector, como mucho, podemos proponerle que persiga esta visión, que no pierda de vista esta perspectiva. Pero no nos engañemos, este tipo de propuesta, a menudo es percibido como una provocación (empezando por nosotros mismos), pues en la naturaleza del hombre hay demasiadas cosas que conspiran para sepultar la tensión ideal para la que ha sido creado.

 

3.       ¿A qué se debe la orientación de “IbiOculus”, eminentemente crítica y de reflexión sobre el proceso creativo? ¿Refleja, quizá, el a priori de que el misterio poético desvela el misterio de la creación?

Creo que en esta pregunta casi la acabo de responder, si se extrapola lo mencionado para la crítica a la actitud que adoptamos a la hora abordar la revista y sus contenidos. No obstante, ahondando en cuestiones de carácter más material, creo que cuando nos planteamos hacer IbiOculus entendimos que había muchas iniciativas editoriales de este tipo (millones, si tenemos en cuenta los Blogs), pero que no era tan frecuente una vocación por ese desvelarse del “misterio de la creación”, y, además, decidida por la reflexión pausada acerca del proceso creativo. El marco de la Editorial Encuentro, con gran experiencia en la publicación de libros de filosofía y ensayo, nos animó mucho a seguir este camino. De partida, contábamos con un lector predispuesto, si bien nuestro objetivo es llegar a todos, los que conocían antes la editorial y los que no. Por lo demás, publicamos muchísima poesía, porque lo contrario sería caer en el intelectualismo. Sin obras no hay nada que hacer, sería como empezar la casa por el tejado.

 

4.       La comunicación digital importa en vuestra revista, por el formato y por la atención que prestáis a la creación en este soporte. ¿En un futuro, la comunicación en “tiempo cero”, permitirá interaccionar a los lectores con el autor? ¿El poeta se enriquecerá con esas nuevas miradas que aporten sus lectores?

Bueno, de hecho esa comunicación ya se da, especialmente en los Blogs, en los que el autor sin duda se puede enriquecer de otras opiniones de una manera mucho más ágil que con otros medios de difusión. Por lo demás, tu pregunta también me lleva a reparar en la obra interactiva, que de hecho ya existe. Algo de lo que la literatura digital lleva algún tiempo ocupándose y que sin duda es un campo en expansión y con posibilidades. Aquí, el ámbito creativo está muy abierto y los caminos poco trillados. Pero tu pregunta también me sugiere una última cuestión de carácter más general, y que no me gustaría pasar por alto por muy obvia que pueda parecer. Me refiero a que la preponderancia del formato digital en las comunicaciones acabará condicionando de una manera u otra la forma de abordar nuestras composiciones. De hecho, esta relación entre el medio en el que surge la comunicación (en este caso la poesía) y la forma del mensaje (en lo que nos ocupa, el poema), siempre se ha dado. Así, la poesía oral, nacida de la necesidad de recordar, comunicar o instruir deleitando, favorecía mucho, por ejemplo, el empleo del sustento nemotécnico de la rima. La escritura, y su socialización a través de la imprenta, el desarrollo paulatino de composiciones cada vez más complejas, como, por ejemplo, la sextina. La era digital nos deparará lo suyo, y con el tiempo lo iremos viendo, lo vamos viendo ya.

 

5.       Todos estos fenómenos tecnológicos: páginas web, correo electrónico, redes sociales, blogs…, nos hacen conocer a mucha gente y estar, por así decirlo, volcados hacia afuera, ¿cómo se conjugan estos avances con la necesaria calma interior en el proceso creativo?

Como todo, con el sentido común. En este punto, todo lo que rige para la vida rige para el proceso creativo. Éste nos reclama la consideración inteligente del uso de estos fenómenos, de tal manera que si cualquier cosa puede vivirse como una ocasión para comprender nuestra circunstancia y comprendernos mejor, también  la actividad artística puede nutrirse de todo tipo de estímulos. Lo único que se precisa es una forma diferente de mirar la realidad, lo que parte de un trabajo previo sobre la comprensión del yo y el significado de lo que acontece. Algo que se escenifica inmejorablemente en lo que se conoce como oración o plegaria. Por lo demás, no es menos cierto que las personas, y, por lo tanto, los artistas, tenemos innumerables recursos para adaptarnos al medio, recursos a veces desconocidos por nosotros mismos, pero que la necesidad desvela. Aunque suene extraño, para mí no es difícil retomar el hilo de un día lleno de distracciones haciendo zapping televisivo, porque reactiva mi sentido crítico al constatar lo adecuado o inadecuado (por desgracia, la mayor parte de las veces) de los contenidos que la televisión ofrece. Es sólo un ejemplo. En cualquier caso, es un ejemplo que no se daría si previamente no existiera un trabajo en profundidad sobre el significado de lo real, y una actitud de súplica donde avivar la conciencia y la memoria de dicho significado.

 

6.       Publicaste un libro de poemas en 2004 (Los ojos de tu nombre) y has publicado a estudios y muestras antológicas de diferentes autores. Como autor, ¿en qué punto te encuentras?

Es cierto que he publicado varios estudios y compilaciones más o menos pequeñas sobre diferentes autores. Todo empezó cuando la revista italiana clanDestino me propuso hacer una muestra antológica de poesía española. Una cosa llevó a la otra, y de ahí mi actividad en ese campo. No obstante, poco a poco este trabajo se está diluyendo entre la ocupación en la nueva revista (en la que también escribo cuando lo estimo oportuno), y otros compromisos literarios, algunos de los cuales son de carácter simultáneo a la tarea de escribir, y otros simplemente irán viendo la luz en su momento. Como autor de poesía, tras la publicación de Los ojos de tu nombre, he tardado en ponerme a confeccionar un nuevo libro (aunque en ningún momento he dejado de escribir poesía). En el nuevo proyecto, aún en gestación, abandono la trinchera de la contemplación que presidía la escritura de Los ojos de tu nombre para ocuparme de un sinfín de asuntos, donde se convocan por igual juicio y experiencia. Reflexiono con sentido crítico sobre algunos de los sentimientos característicos de nuestro tiempo, en la misma medida que dedico bastante espacio a indagar en positivo sobre los diferentes aspectos que conforman y conmueven la experiencia. También empleo una mayor diversidad métrica y formal, tratando de no perder el hilo conductor del ciclo en el que me encuentro. No olvidemos que un libro de poemas es, antes que nada, un ciclo de escritura.



[1] Flannery O’Connor: Misterio y maneras. Ed. Encuentro, Madrid 2007 (pág. 65)