Recursos para el estudiante/ Comentario fragmento "Libro de Alexandre"




Comentario de un fragmento del Libro de Alexandre

La Natura que cría    todas las crïaturas,

las que son paladinas    e las que son escuras,

tovo que Alexandre    dixo palabras duras,

que querié conquerir    las secretas naturas.

 

Tobo la rica dueña*    que era sobjudgada,

que le querié toller    la lëy condonada;

de su poder non fuera    nunca desheredada,

sinon que Alexandre    la havié ahontada.

 

En las cosas secretas    quiso él entender,

que nunca home bivo    las pudo ant saber;

quísolas Alexandre    por fuerça conoçer,

nunca mayor sobervia    comidió Luçifer.

 

Haviéle Dïos dado    regnos en su poder,

non se le podié fuerça    ninguna defender,

querié saber los mares,    los infiernos veer,

lo que non podié home    nunca acabeçer.

 

Pesó al Crïador    que crió la Natura,

ovo de Alexandre    saña e grant rencura,

dixo: «Este lunático    que non cata mesura,

yo·l tornaré el gozo    todo en amargura».

 

paladino: ‘claro’
sobjudgada:‘subyugada’, sometida’
toller: ‘quitar’
ahontada: ‘afrentada’, ‘deshonrada’
comedir: ‘pensar’
acabdeçer: ‘conseguir’

 

*Rica dueña: se refiere a la naturaleza, ahora personificada, a la que aludía en la estrofa anterior.

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El fragmento describe el pecado de soberbia que cometió Alejandro al dejarse llevar por su curiosidad sin límites y tratar de conocer todos los secretos de la naturaleza («que querié conquerir    las secretas naturas»; y más adelante «En las cosas secretas    quiso él entender, / que nunca home bivo    las pudo ant saber;» y querié saber los mares,    los infiernos veer, / lo que non podié home    nunca acabeçer.»), lo que le asemeja a Lucifer («Nunca mayor  sobervia   comidió luçifer.».) Con esta actitud Alejandro disgusta a la naturaleza («Alexandre    la havié ahontada») y consigue irritar a Dios, su creador («Pesó al Crïador    que crió la Natura,»), al que le duele la falta de mesura del macedonio que debería contentarse con el reino e inmenso poder que le ha dado («Haviéle Dïos dado    regnos en su poder, non se le podié fuerça    ninguna defender,»). Por esta razón, Dios le guarda rencor («ovo de Alexandre    saña e grant rencura») y planea escarmentarle («yo·l tornaré el gozo    todo en amargura»).

 

El texto está escrito en cuaderna vía, es decir, estrofas de cuatro versos alejandrinos que riman en consonante, divididos en dos hemistiquios de siete sílabas. Se puede decir, además, que el fragmento respeta en todos sus versos las normas métricas que rigen en este tipo de estrofa, incluso en los casos 1d, 2b y 5a: palabras oxítonas (conquerir, toller y Criador, respectivamente) al final del primer hemistiquio; 3a, 3b, 3c, 3d, 4a, 4b, 4c y 4d: palabras oxítonas (entender, saber, conoçer, Luçifer, poder, defender, veer y acabeçer, respectivamente) al final del segundo; y 5c: palabra proparoxítona (lunático) al final del primero; ya que las oxítonas finales añaden una sílaba al computo final del verso y las proparoxítonas se lo restan. No obstante, se emplea con frecuencia la dialefa en el fragmento. Ésta se da en 1c («que-A-le-xan-dre»), 2a («que-e-ra»), 2d («que-A-le-xan-dre» y «ha-vié-a-hon-ta-da»), 3a («qui-so-él»), 3b («pu-do-ant»), 4d («nun-ca-a-ca-be-çer»), 5a («Pe-só-al»), 5b («de-A-le-xan-dre» y «sa-ña-e») y 5d («tor-na-ré-el» y «to-do-en»), lo que ralentiza la dicción, contribuyendo así a la recitación  y, por tanto, a favorecer la función didáctica que persigue el texto. A su vez, se ha recurrido a la licencia métrica de la diéresis en 1a («crï-a-tu-ras»), 2b («lë-y»), 4a («Ha-vï-é-le») y 5a («Cï-a-dor»), que se trata de un recurso que violenta el uso natural del idioma, pero le permite ajustar la medida de los versos al alejendrino, como signo distintivo de las composiciones de clerecía, de las que el libro de Aleixandre pretende ser modelo. Por otro lado, se da una ausencia total de encabalgamiento entre los versos, y cada estrofa se configura como una unidad de sentido cerrado. Para ello el autor se sirve de la esticomitia del verso (como en 4a); o de los hemistiquios, relacionando en este último caso las dos proposiciones-hemistiquio del verso mediante conjunción copulativa (como en 1b) o recurriendo a la asíndeton (como en 4c). En cualquier caso, se trata de procedimientos que no son obstáculo para que se identifique perfectamente el sujeto de cada unidad estrófica. Así, sabemos que «la Natura» es el personaje principal de toda la primera y segunda estrofa, Aleixandre el de la tercera y la cuarta, y Dios el de la quinta. También contribuyen  a ello la abundante subordinación («La Natura que cría    todas las crïaturas, / las que son paladinas    e las que son escuras,») y la yuxtaposición («Pesó al Crïador    que crió la Natura, / ovo de Alexandre    saña e grant rencura,»). En definitiva, aspectos formales todos que, a la vez que ayudan a cumplir la rígida norma métrica del mester descrita anteriormente, favorecen el estatismo de la composición y el ritmo pausado de la recitación, lo que redunda en beneficio de la función didáctica de los textos. Nótese que en las obras de clerecía metro y estilo buscan captar la atención del oyente y hacerle partícipe de sus enseñanzas con facilidad. Unas enseñanzas que difundía mensajes teológicos, valores morales y modelos de comportamiento, pero cuya factura en sí misma buscaba transmitir a quienes las escuchaban una forma de ser y de estar en el mundo, que perseguía el perfeccionamiento y la búsqueda de la identidad humana a imagen y semejanza de Dios.

 

Con intención expresiva encontramos paronomasia en 1d entre el verbo «querié» y el principio de su predicado «conquerir»; en 1a, entre «cría» y «criaturas»; y en 5a, entre «Criador» y «crió», aunque en estos dos últimos casos la igualdad de la raíz de ambos vocablos nos acerca al fenómeno de la políptoton. No obstante, una políptoton pura exigiría variaciones gramaticales de una misma palabra con fines paralelísticos, mientras que una paronomasia pura requeriría, en lo posible, un alejamiento connotativo de los términos que en ella intervienen con el objetivo de potenciar la fuerza expresiva del recurso. En estos dos últimos casos, la raíz común entre «cría» y «criaturas», y «Criador» y «crió», procura un efecto destinado a lograr unidad y paralelismo en la composición, y sostener así su ritmo y recitación. Este efecto se ve además potenciado por la ubicación de ambos recursos en el texto, y por el orden verbo-nombre, en el primero de los casos, y nombre-verbo, en el segundo, lográndose así un admirable efecto circular en el fragmento. De esta forma, si los afrentados por Aleixandre protagonizan, como se ha dicho, las partes inicial y final del texto, quedando la central destinada al rey, el paralelismo de estos dos casos permite destacar que la naturaleza es madre de las criaturas y Dios creador de la naturaleza. Todos, a su vez, denuncian la soberbia de Aleixandre. El fragmento se cierra con la alusión a Dios, el primero en la jerarquía de los personajes. Estos aspectos paralelísticos se ven reforzados por versos que incluyen paralelismo sintáctico. Se trata de la confrontación entre los dos hemistiquios de un mismo verso de adjetivos antitéticos como sucede en 1b («paladinas» vs. «oscuras») o sustantivos antitéticos, como el caso de los versos 4c («los mares» vs. «los infiernos») y 5d («gozo» vs. «amargura»).  Mediante esta contraposición se realza el carácter de madre de las criaturas de la naturaleza en el primero de los casos (1b), de la ambición desmedida de Aleixandre que lo quiere saber todo en el segundo (4c), y del castigo que le va a infligir Dios por su soberbia en el tercero (5d). Las repeticiones casi anafóricas de «nunca» entre 3b y 3d, y «non» entre 4b y 4d funcionan como recurso unificador e intensificador en las estrofas centrales del fragmento, destacando la soberbia del rey. Como se ve, a los aspectos formales primeramente destacados que afectan de forma global al conjunto se le van añadiendo algunos más concretos que van conformando un texto con intención didáctica, sí, pero de contenidos ideológicos muy claros. En este sentido, el uso de epítetos en hipérbaton como «secretas naturas» y «rica dueña» realzan el carácter insondable («secretas») de los numerosos («rica») misterios de la naturaleza. El hipérbaton intensificador aparece a su vez en 3d, 4b, 4c y 4d, si bien el recurso también busca lograr la rima consonante. En concreto, en 3d se destaca que Aleixandre fue el único hombre que osó conocer todas cosas secretas, en 4b que su poder era tan grande que resultaba imposible hacerle frente, en 4c que quiere saber tantas cosas que hasta el cielo y el infierno ambiciona descifrar, y en 4d se subraya que la osadía y soberbia del Magno no es algo propio de los hombres. Con estos hipérbaton, por tanto, se está ayudando a recalcar el carácter soberbio del rey macedonio que teniendo gran poder ambiciona un conocimiento que le está reservado a Dios. La paráfrasis en la descripción de la naturaleza que no sólo «cría    todas las criaturas» sino que se especifica que «las que son paladinas   e las que son escuras» contribuye a la exposición del tema de la soberbia que ya se ha explicado. Por último, la personificación de la naturaleza realza una vez más la osadía de Aleixandre, ya que en el texto se manifiesta que consigue afrentarla como si de una persona se tratara.