Trébol
Because the mountain grass
Cannot but keep the form
Where the mountain hare has lain.
William. B. Yeats
Contemplo la estructura de su haz,
el mapa que despliega su lección
de simetría en la isla de St. Patrick,
en la piel de Dublín: Baile Átha Cliath.
Penetro el entramado de sus nervios,
la transparencia agreste de la savia
hundiéndome en la turba de Twelve Beans;
en los muros de Kylemore junto al lago,
o tras los guantes sucios de Séan Thornton
enterrados a orillas de Asford Castle.
Desciendo el río en cruz de este camino
palpando su luz tenue tras las nubes,
el olor que le basta a mi esperanza.
Ese aire con carácter de promesa
hecho furia en el vértigo de Moher,
detenido en las costas de Cahersiveen.
Me entrego a esta insólita belleza
tallo adentro, buscando la raíz,
el mar de isla Valentia en el verano,
el sentido en el triángulo de Cork.
Una marea apremia mi andadura,
un pacto duradero con el agua
que me indique el final de este trayecto,
la humedad de la tierra que me lleve
al punto de partida en Irish Sea.
Rememoro el misterio de ser hoja
emergiendo en un círculo de lluvia.
Miro al cielo;
el asombro me acompaña.