ENTRE MANOS

«Las cosas muertas pueden ser arrastradas por la corriente; sólo algo vivo puede ir contracorriente».

G. K. Chesterton

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mayo / 2019 - Reseña de "Poe no ha muerto" (Félix Molina, Deculturas)

Publicada el 15 Ee mayo Ee 2022 a las 6:05



Poe no ha muerto

Félix Molina
Deculturas, 2021
152 páginas
15 €

 

Uno quiere imaginarse al autor de esta novela, el sevillano Félix Molina, escribiendo en un sótano de la capital hispalense. Uno quiere pensar que este sótano se comunica, por una suerte de hechizo transoceánico, con un habitáculo al otro lado del Atlántico, donde brillan unas resmas de papel. Y que este brillo viaja y se convierte en la luz reverberante de la pantalla del dispositivo donde nuestro escritor trabaja. Porque, de algún modo, la atmósfera del sótano de una casa decimonónica de estilo victoriano en Baltimore se transfiere a algún inmueble andaluz de hoy en día, donde pergeña sus textos el autor de esta obra. Solo así podría explicarse el clima del relato que nos ocupa, masticado con los mismos dientes de la literatura de la que es tributo. Lo que me recuerda, indirectamente, que el proyecto surgió como un folletín por entregas para la revista Masticadores del audaz Juan Re Crivello, donde, de manera infatigable y constante, Félix Molina vertió a lo largo de cuarenta y siete entregas sus textos, y un buen guiso de ilustraciones de su autoría cuyos ejemplos más señalados pasaron a formar parte de este Poe no ha muerto.

 

En esta historia, un resucitado Edgar Allan Poe hace las veces de títere del ingeniero Alexander London, aglutinador de personalidades dipsómanas, como la del autor norteamericano y cuantos personajes pueblan las páginas del volumen. Lo que suceda con estos protagonistas nos lo desvela una trama en la que sobresalen la relación de Poe con la también exalcohólica Marie Rôget y, en menor medida, con el mayordomo Valdemar, tan extraño como el moribundo del cuento original del escritor de Massachusetts. Un tejido de relaciones que son una vía segura sobre la que habrán de circular los grandes asuntos de la obra, de ambientación gótica y trasunto detectivesco y romántico, cosidos con el hilo fino de la sensibilidad y la necesidad de redención humanas. Porque si algo nos entrega sus escenas es el periplo de nuestras propias luchas frente a las opresiones de la existencia. Así, el alcoholismo de los pobladores del volumen y la tiranía de London se combaten construyendo un dique contra cualquier forma de control malsano ejercido sobre nuestra vida, ya sea este autoinfligido o ajeno, izando el estandarte del amor como salvoconducto para liberarnos. Una liberación personal que es fulcro de la liberación colectiva, pues en esta historia son muchos los indirectamente rescatados del vil tejido de servidumbres desplegado por el ingeniero antagonista. Asimismo, esta historia está salpicada por una serie de relatos intercalados que atestiguan el modo en el que Poe se subyuga a su falso protector, con quien acuerda la prolongación forzosa de su labor escritural, proporcionando al ingeniero, de esta manera, una flamante ristra de textos. Este planteamiento permite a Molina ofrecer un segundo libro dentro del primero, e impregnar la obra con una atmósfera en la que es posible hallar no pocos de los elementos de terror psicológico, sucesos extraordinarios y sobrenaturales, ambientaciones extravagantes y escritura analítica que pueblan la obra del escritor estadounidense. Una serie de nuevos cuentos que el Poe redivivo de nuestra historia escribe para el delirante London y que suponen un ejercicio de recreación del autor de las Narraciones extraordinarias. Así, en el periodístico formato de columna con que en vida el mismo Poe publicara sus historias para la prensa de la época, se recogen aquí una serie de textos con algunas de las señas distintivas más características del autor de Boston. Además de las claves literarias mencionadas, otros aspectos familiares en la escritura de Poe se hacen reconocibles y contribuyen a aumentar la eficacia narrativa y el alcance de la historia como ejercicio de homenaje. Así, gatos, máscaras, letras iniciales, asesinatos, retratos, ambientes envolventes, finales enigmáticos, terroríficos… convierten este libro en un tributo, como venimos diciendo, que nos retrotraerá sin ambages al universo de Edgar Allan Poe.

 

Todo ello se nos sirve en un lenguaje rico y metafórico que Félix, criado literariamente en los abrevaderos de la poesía ―no en vano el sevillano es autor del poemario Los malditos poetas y de la singular serie Contemas, donde se desempeña con una brillante narrativa en prosa poética―, despliega con atrevimiento y maestría, ofreciendo un fresco de lenguaje que los amantes de las palabras y la expresión pulida disfrutarán como si nadaran en el mar de un idioma tan bravo como embellecido, o ardieran en una hoguera de significantes y significados que crepita jubilosa en el cristal de los ojos lectores. La novela asimismo está precedida por un extraordinario prólogo del profesor y novelista para jóvenes y adultos Eliacer Cansino, que alfombra el acceso a una lectura ciertamente singular.

 

Escribía Narciso Ibáñez Serrador en su prefacio a las mencionadas Narraciones extraordinarias de Edgar Allan Poe, editadas en la histórica colección Biblioteca Básica Salvat de libros RTV, que «los hombres necesitamos el terror para asustarnos y sentirnos niños otra vez». Me atrevería a añadir, inspirándome en la Introducción sinfónica de Bécquer ―otro creador de historias atmosféricas de talento incomparable―, cuando argumenta a propósito de los hijos de la fantasía, que el miedo que subyace en los relatos de terror de nuestro volumen nos invita, antes que a cualquier espera de un caprichoso advenimiento del fiat lux, al descenso hasta las oscuras bodegas del alma para proyectar la misma luz sobre nuestras hechuras y emerger tras haber rescatado lo mejor de nuestra naturaleza. ¿Acaso no es esta inclinación a lo imprescindible lo que representa la infancia? Una actitud reivindicada en esta obra de Félix Molina para hacernos comprender que todo pavor es el reverso de un rescate ineludible.

Enlace al texto en El Cuaderno: aquí

 

 


Abril de 2022 - Reseñas de "Greenwich"

Publicada el 2 Ee mayo Ee 2022 a las 5:35

Dos reseñas de Greenwich:

 

- 19/abr/2022 - RESEÑA EN ESTADO CRÍTICO. POR JUAN MANUEL PRIETO
- 20/abr/2022 - RESEÑA DE ADIANTE GALICIA. POR RAFAEL LEMA

 

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19/abr/2022 - RESEÑA EN ESTADO CRÍTICO. POR JUAN MANUEL PRIETO

 

Juan María Prieto ha escrito una verdadera pieza poética, profunda y vivida, que apuesta por las claves existenciales del volumen. Es un tópico ―y como todos los tópicos lo es porque funciona― que parte de la mejor escritura vienen a hacerla los buenos críticos.


Consigno aquí algunas de las frases que me han llamado especialmente la atención:


"En el libro, el paso de las horas se plantea como un horizonte necesario en que el verdadero desafío es la comprensión de la realidad, todo ello a través de la predisposición observante del sujeto poético."

 

"Pablo Luque utiliza como pretexto el huso horario para iniciar un recorrido cronométrico por su mapa vital, impulsándose a veces en lo anecdótico otras en lo trascendente de una existencia que pretende aprehender en el ejercicio de su voz".


 "Luque Pinilla apunta a la conmoción como verdadera materialidad de ser humano, siente el dolor o la sublimación a través de los sentidos, una victoria frente a ese tiempo plano e irremediable que mueve el mundo. De tal modo, el yo lírico transita los minutos desde una austeridad y estado emocional que le permiten estar en condiciones de observar la esencia de las cosas".

 

"Hay una física indudable hacia la verdad de las cosas, una voluntad intrínseca en el sujeto lírico, desplegar ese mapa en que se conjugan la palabra y el tiempo".


 "Si hay un triunfo en este periplo geofísico y estético es el descubrimiento de una vivencia terrenal desde el tiempo y para el tiempo, más allá de la herida o de los límites de la materialidad."


¡Muchísimas gracias Juan María Prieto!


Accede aquí >> http://www.criticoestado.es/cartografia-emocional/


También aquí transcrito a continuación:



Cartografía emocional

Por Juan Manuel Prieto





Existe un lenguaje incógnito en los mapas, el grito cardinal de un ser en mitad de una urbe, meridianos que nos sitúan en un mundo con frecuencia hostil, un punto del globo terráqueo donde nos estremece el sol con la caricia o el abandono preciso de cada día. En este silencioso movimiento el ser humano es un agente minúsculo en la existencia, aunque se atreve a gestar una lucha íntima contra el tiempo. Solo el yo lírico es capaz de detener el mundo, más allá de su consustancial rotación, porque la palabra se revela como una coordenada de trascendencia similar a la del tiempo o el espacio.

 

Greenwich es la última obra de Pablo Luque Pinilla, publicada por Algaida Poesía, y merecedora del 44º Premio Literario Kutxa Ciudad de Irún. En el libro, el paso de las horas se plantea como un horizonte necesario en que el verdadero desafío es la comprensión de la realidad, todo ello a través de la predisposición observante del sujeto poético. Encontramos, efectivamente —como se adelanta en la introducción—, una pulsión poética casi ritual, donde los acontecimientos de la cotidianeidad se relacionan con las palabras en una relación necesaria y simétrica. En el despertar de la voz poética, «la luz reflejada» y, ya en sus primeros pasos, un anhelo de intelección que solo se materializa en la metáfora: «Hemos venido a buscar sentido al comenzar el día/ como la cierva del salmo busca las corrientes». Pablo Luque utiliza como pretexto el huso horario para iniciar un recorrido cronométrico por su mapa vital, impulsándose a veces en lo anecdótico otras en lo trascendente de una existencia que pretende aprehender en el ejercicio de su voz: «De él surge cuanto existe;/ el álgebra que admiras, su nítida estructura poblando tu silencio».


El sujeto poético acompasa su ritmo al del mundo a través del verso, desde el sonido del despertador, con la rutina laboral («8:30»;), en la contemplación de lo cotidiano («10:10»;) o en ese lenguaje tan natural como secreto que pronuncia el mundo, por ejemplo, la lluvia («11:55»;). En cada acontecimiento el poeta revela el dinamismo y la finitud de un tiempo que, a pesar de nuestra percepción, no es cómplice, ya que delata la finitud e incluso el vacío que nos suscita la existencia: «Y está la luz que descompone el agua, su prisma interpretando un pentagrama silencioso, su bóveda cediendo entre las horas».

 

Sin embargo, el sujeto poético, a pesar de esa aplastante cronología que lo condiciona, sabe caminar por las horas y es capaz de interpelar al mundo. Así, en el poema «14:50», se dirige a un «vosotros», para que abramos los ojos al sufrimiento: «Abrid el pecho y recibid/ cuanto desmiente lo caduco,/ la carne que conjura la intemperie, el argumento donde el Misterio se desborda». Luque Pinilla apunta a la conmoción como verdadera materialidad de ser humano, siento el dolor o la sublimación a través de los sentidos, una victoria frente a ese tiempo plano e irremediable que mueve el mundo. De tal modo, el yo lírico transita los minutos desde una austeridad y estado emocional que le permiten estar en condiciones de observar la esencia de las cosas: «Cuanto ha de arrebatarme es un árbol que plantaron en mi nombre. Con el tiempo he aprendido a distinguirlo. Se oculta en cualquier sitio y al encontrarlo explico todo el bosque».

 

Sea como fuere, en Greenwich el reconocimiento de nuestra efímera y frágil condición, no nos impide aproximarnos la Belleza: «Existo/ como existe un descampado en el recuerdo/ o existe una leve tristeza que rasgamos al atavesar la tarde»( «18:20»;). Hay una física indudable hacia la verdad de las cosas, una voluntad intrínseca en el sujeto lírico, desplegar ese mapa en que se conjugan la palabra y el tiempo: «Un solo mapa desplegado/ hasta llegar la noche,/ un único trayecto/ que a tientas reconoces.» («19:35»;).

 

Con la llegada de la noche, el miedo de la incomunicación, la incertidumbre ante la oscuridad y sus silencios («Vuelve del tedio y la aridez,/ de la reacción y la mentira,/ Desciende hasta su altura/ y escucharás tu nombre»;). En el libro, la noche trae consigo la necesidad del verso alejandrino en la cuenta atrás gestada por Luque Pinilla en los últimos poemas. Frente al horizonte donde el tiempo nos consume, la madrugada podría ser un nuevo comienzo. De hecho, Greenwich contiene una voz esperanzada a pesar de nuestra delicadeza: «Como los pájaros, que logran con su pico rehacer las alas,/ el hombre aspira cada madrugada a protagonizar un nuevo inicio./ Se siente preparado para el siguiente vuelo».


Si hay un triunfo es este periplo geofísico y estético es el descubrimiento de una vivencia terrenal desde el tiempo y para el tiempo, más allá de la herida o de los límites de la materialidad. Con ello el poeta confía en el poder universal de la palabra: «Cuanto es depende de una forma/que en nuestras manos guardan para seguir viviendo./ Existe/ como cifra de lo eterno» («23:05»;). La llegada de la medianoche, la comprensión del mundo. En Greenwich el tiempo y el espacio solo existen porque hay alguien que vive en ellos y los nombra.


Greenwich (Algaida, 2021) |Pablo Luque Pinilla | 72 páginas | 12 euros


 

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20/abr/2022 - RESEÑA DE ADIANTE GALICIA. POR RAFAEL LEMA

 

Rafael Lema ha hecho una reseña detallada y precisa, basada en la vivencia, la interiorización de la experiencia que proponen los versos y el análisis literario del libro. En la extensión de una crítica ha desentrañado las claves ―que lo son de todo libro― de manera excelente. A saber: el contexto, el tema, la estructura externa e interna y un broche final que para mí, en este caso, es una delicia. Con él os dejo. No puedo agradecérselo más:


«Importa el camino, la poesía, el saber que sigue siendo imprescindible y está presente en la cotidianidad, en los repentinos despertares de sed, en las secuencias que engendran nuestros sueños, en la leve certeza que rasgamos al atravesar la tarde y en el retorno, ese final e inicio, cuando el sol se pone, mas no muere, porque viaja de noche por caminos inextricables y retorna en alba prodigiosa de luz, de descubrimientos, de recuperaciones; porque al final (yendo hacia adelante y mirando arriba) vuelves al lago, al embalse donde nadas a menudo y rememoras al dormirte, "ignorando si fueron primero los ojos que recuerdan o la realidad que encuentra en ellos la carne que la nombre".»

 

Link en el árbol de enlaces de la bio.

 

¡Muchas gracias Rafael Lema!


Accede aquí >> https://www.adiantegalicia.es/cultura/2022/04/19/greenwich-el-meridiano-poetico-de-pablo-luque-pinilla.html

 

También aquí transcrito a continuación:



Greenwich, el meridiano poético de Pablo Luque Pinilla

Por Rafael Lema



Greenwich es un poemario de Pablo Luque Pinilla que ha editado Algaida, y con el que ganó el Premio Literario Kutxa Ciudad de Irún en 2021. Aquí felicito a este certamen que tanto lleva haciendo por la creación, la buena poesía, el descubrimiento de nuevas voces.

En Greenwich el autor hace el recorrido temporal de un solo día con partida y destino en el meridiano cero. 33 poemas componen el libro estructurado en los márgenes de los husos horarios y en la etapa vital de sincronías y diacronías entre el alba y el ocaso.

 

La evocación y reflexión existencial impregnan los versos, a veces diáfanos, otras de mayor flujo de conciencia personal y detalles biográficos-sensoriales, hasta que llega la calma de la noche y el retorno al abrigo. Con la importancia que entraña poder volver, haber hecho el camino, poseer un hogar, una casa, unos muebles, unas fotos reconocibles.

 

El caminante en el viaje poético dialoga con otras voces- Dante, Virgilio, Cormac McCarthy, Denise Levertov o los autores bíblicos-, que flanquean y acompañan bien esta completa vuelta a un mundo en un día.

Añade el poeta un código de explicaciones a modo de margen horario en la orilla de los poemas, al final, porque la escritura "es un destilado del bagaje de lecturas que acompañaron a su artífice" y ayudan a lidiar con las horas, el espacio, el mundo, en el afán de supervivencia diaria de la existencia humana. Y para eso nada mejor que la poesía, ese amarre a lo que vamos dejando, al poso de los días, los trabajos y las horas, a la memoria y a los sueños. Esa necesidad del poeta por hablarse y hablar al mundo, porque creamos también para los otros, para entregar nuestro fruto como la avispa se introduce en el higo y lo poliniza muriendo, la bíblica fruta que quizás fue el árbol prohibido del perdido edén.

 

Pero importa el camino, la poesía, el saber que sigue siendo imprescindible y está presente en la cotidianidad, en los repentinos despertares de sed, en las secuencias que engendran nuestros sueños, en la leve certeza que rasgamos al atravesar la tarde y en el retorno, ese final e inicio, cuando el sol se pone, mas no muere, porque viaja de noche por caminos inextricables y retorna en alba prodigiosa de luz, de descubrimientos, de recuperaciones; porque al final (yendo hacia adelante y mirando arriba) vuelves al lago, al embalse donde nadas a menudo y rememorar al dormirte, "ignorando si fueron primero los ojos que recuerdan o la realidad que encuentra en ellos la carne que la nombre".


Marzo de 2022 - Reseñas de "Greenwich"

Publicada el 29 Ee abril Ee 2022 a las 13:05

Reseñas de Greenwich en Revista Purgante:


- 23/mar/2022 - "UN VIVIR DE ALTURA EN LO MÁS BAJO"

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23/mar/2022 - "GREENWICH: UN VIVIR DE ALTURA EN LO MÁS BAJO"




 

Daniel Mocher ha hecho una reseña intertextual muy detenida. Sé por experiencia la cantidad de trabajo que requiere una recensión así. Añado, además, que son las que más me gustan y las que suelen resultar más certeras, porque suponen narrar la convivivencia con el libro, interiorizar y respirar su propuesta. En este caso, además, se ha dado con tantas claves y tan acertadas que no sé muy bien qué parte me gusta más. Es una tela de araña muy bien tejida sobre el contenido de "Greenwich" ( Algaida).

 

No creo merecer tanta dedicación, rotundamente lo digo, pero reconozco que las palabras así leídas casi no me parecen propias. Si el escritor las ha entendido necesarias, como yo las veía al escribirlas, yo lo acato. Quizás pueda deberse a que hablan de una verdad que nos es mía, que nos compete a todos. Por suerte, quien gana aquí es quien lee algo que está más allá del libro, que no le pertenece, y mucho menos a su autor. Y esto, por muy habitual que pudiera ser, no deja de conmoverme mucho. Siendo como soy un poeta muy apegado al lenguaje --porque sinceramente lo disfruto-- aprecio y valoro sus posibilidades como surtidor de belleza y sentido, y tengo claro que si este último no gobierna la obra hasta hacerla útil para los demás, nos afanamos en vano.

 

También aquí transcrito a continuación:



Un vivir de altura en lo más bajo

Por Daniel Mocher / marzo 23, 2022

 

 



Supongamos que en el centro del poeta se encuentra el meridiano de Greenwich, que todas las horas cobran sentido cuando son relacionadas con los latidos de un corazón atento. El huso horario es aquí un abanico de instantes desplegados que van más allá del tiempo, dándole un sentido más profundo al excederlo. Lo trascendente se manifiesta con vigor inusitado en los reveses cotidianos, en lo que se repite hasta la saciedad se esconde la oportunidad de vislumbrar «el decisivo momento en que todo acontece a través de lo efímero». Es necesario «el desafío de la escucha», el riesgo de entregarse a lo extraño y a los otros como quien busca comprenderse en lo desconocido, que es la parte del alma que tenemos más cerca del misterio: «y entiendes que cuanto amas signo es y no te pertenece».

 

Las grandes ciudades, al primer trato, son escenarios desabridos; nidos de incomunicación y soledades. Aquí nos sobrecogen sus circunvalaciones, los fúnebres edificios de oficinas, hay un ambiente viciado y denso que huele a gasolina, a oportunidades desperdiciadas, «y cunde un hábito de larva que nos gobierna en la rutina». Urge encontrar algo que nos abrigue, «advirtiendo los signos que purgan tus heridas para mostrarte el fecundo valor de la tristeza», y sabe bien Pablo Luque Pinilla que «La belleza se ofrece en los despojos para invitarnos a extender la mano» y que «somos la desnudez que fortalece nuestra espera acusando la fiebre de ser signo».

  


Greenwich (Algaida); Pablo Luque Pinilla

 

El poeta encuentra en todo una señal de lo infinito, una huella de Dios, algo indecible que nos impele a pronunciarlo para mejor decirnos, busca «una senda donde rastrear lo inaccesible y sopesar los signos que la memoria guarde y agradezca». Sus asideros son humildes, frágiles, tiemblan como una pequeña flor en medio de la tormenta y por eso son los más hermosos, los indestructibles: la fe, el amor hacia los suyos; su íntima, casi carnal, relación con las palabras, el pan ácimo de la cultura, la Gran Belleza, el ejercicio de la memoria y el lujo de la ensoñación. Adivinamos un compromiso ético, una forma de vida impregnada de humanismo cristiano, de búsqueda y espera agradecidas. Pese a que lo asedie «el estupor de los errores y su redoble sin sentido» el poeta existe «para desmentir la carne de la desmemoria y la razón del desaliento».

 

Este poemario, publicado por la editorial Algaida, que ganó los 44º Premios Literarios Kutxa Ciudad de Irún, es una obra madura, sólida, necesaria, escrita con una voz personal sentida, meditada y sincera, que trata los grandes temas de siempre con un tono esclarecido que no desdeña el léxico posmoderno. Es de agradecer que en las horas más oscuras haya quien sepa encontrar, y comparta, unos segundos siquiera que nos rediman y den sustento, un vivir de altura en lo más bajo, «como los pájaros, que logran con su pico rehacer las alas» sus versos precisos y elegantes nos invitan a aspirar «cada madrugada a protagonizar un nuevo inicio».


Reseña publicada aquí.

21 de marzo / 2022 - Día Mundial de la Poesía. Publicación colectiva en "Librújula"

Publicada el 21 Ee marzo Ee 2022 a las 0:55




Gracias Enrique Villagrasa González (@e.villagrasa ) por pensar en mí para festejar juntos el Día Mundial de la Poesía en esta selección de Librújula - Diario Público >> https://librujula.publico.es/10-poetas-para-festejar-el-dia-mundial-de-la-poesia/


22 de marzo/2022 - Vídeo presentación de "Greenwich" en Madrid

Publicada el 20 Ee marzo Ee 2022 a las 18:35

La presentación de Greenwich en  Salamanca no se emitió por ninnguna red social. Es por eso que la grabé, descargué y subí a mi canal de YouTube:




17 de marzo/2022 - Presentación de "Greenwich" en Salamanca

Publicada el 19 Ee marzo Ee 2022 a las 18:15

 



El jueves 17 de marzo tuvo lugar la presentación de "Greenwich" (Algaida, 2021) en Salamanca.

Fue un momento muy especial en la intimidad de la librería Santos Ochoa de la calle Gran Vía y su escelente marco para presentaciones.

 

En esta ocasión me acompañaró la poeta y música María Celia Camarero Julián, que introdujo el libro y conversó con generosidad conmigo acerca de él. Tocaron la viola Julia Cardiel y Vega Martín.


Dejo aquí algunas fotos para el recuerdo, gracias a los móviles de los que asistieron y a la generosidad de Raquel que estuvo pendiente junto a sus compañeros de lograr unas cuantas instantáneas meritorias.





 








Febrero / 2022 - "Cuaderno de espiral" (Colaboración "El Cuaderno")

Publicada el 3 Ee marzo Ee 2022 a las 15:10



Entrada de febrerode 2021 de mi colaboración periódica, "Cuaderno de espiral", para El Cuaderno.


31) 15 de febrero de 2021: "Las compras"


24 de febrero/2022 - Presentación de "Greenwich" en Valencia

Publicada el 3 Ee marzo Ee 2022 a las 14:45


Para la ocasión, tuve el privilegio de que me acompañara el poeta y editor Víktor Gómez Ferrer, que introdujo el libro y conversó conmigo acerca de él.


El evento fue presencial en la librería Primado  a las 19:00 h. A diferencia de Madrid, éramos un grupo mucho más reducido, de unas quince personas, por lo que hicimos una presentación más cercana y sin mesa, dejándonos llevar por las sugerencias de Víctor Gómez Ferrer que con tanta generosidad acogió el acto y con quien he compartido grandes momentos de poesía y cercanía humana. Víctor, aparte de un poeta extraordinario, es un gestor y animador cultural de primer orden. Y un formidable acompañante de poetas. Gracias, maestro. Cerramos el encuentro tapeando en un bar próximo a la librería.


Al día siguiente me acompañó a visitar la ciudad otro valenciano, Victor Abellón, a quién por fin puede conocer en persona y con quien uno no se cansa de aprender historia, sociología, literatura... Víctor, es un excelente poeta con una copiosa obra inédita y es un conversador entrañable dispuesto a escudriñar cultural y humanamente cada circunstancia. Agradecí enormemente ese paseo por la Valencia ─mucho interior─ de las iglesias recoletas, la lonja, los edificios modernistas. La visita la concluimos conociendo en persona al poeta Carlos Izquierdo. Compartió conmigo dos libros de poemas que ya figuran entre mis lecturas prioritarias.


Concluí comiendo con dos amigas, Gema y Paola. Agradezco a Gema haber organizado ese cierre de oro en una fantástica escapada de la que guardo un gran recuerdo. Comparto algunas fotos y textos que de allí me traigo, entre otras, la plaquette "ReVerDecir" de Víctor Gómez y los libros "Éxodo" y "Cuaderno de instantes" de Carlos Izquierdo.


Dejo aquí algunas fotos para el recuerdo, gracias a los móviles de los que asistieron.



Febrero de 2022 - Reseñas de "Greenwich"

Publicada el 17 Ee febrero Ee 2022 a las 20:15

Dos reseñas de Greenwich:

  

- 17/feb/2022 - RESEÑA EN EL PERIÓDICO DE ARAGÓN. POR MIGUEL ÁNGEL ORDOVÁS.
- 1/feb/2022 - RESEÑA DE GREENWICH. POR CARLOS PEINADO ELIOT

 

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17/feb/2022 - RESEÑA EN EL PERIÓDICO DE ARAGÓN. POR MIGUEL ÁNGEL ORDOVÁS


Recientemente se ha publicado esta reseña de "Greenwich" por Miguel Ángel Ordovás en el Periódico de Aragón "El viaje de un día hecho poesía en cada hora".

 

Desde aquí quisiera agradecer el trabajo de Miguel Ángel Ordovás, que es ya la tercera vez que se encarga de uno de mis libros. 

 

En esta ocasión habla de "una templanza más serena que estoica". ¡Doblemente gracias!

 

Dejo el enlace aquí y en la página de enlaces en la bio. En pantallazos la edición impresa.

 

>> https://bit.ly/3LO3cea


 

 

También aquí transcrito a continuación:


Crítica de Greenwich. El viaje de un día hecho poesía en cada hora


Las imágenes encadenadas de Pablo Luque Pinilla convierten en poesía desde el más vulgar rincón del día a la evocación más escarpada


Miguel Ángel Ordovás

ZARAGOZA | 16·02·22 | 19:14


  


Pablo Luque Pinilla es el autor de 'Greenwich'. EL PERIÓDICO


 

Las conmemoraciones han hecho que estos días pasados se recuerde mucho el Ulises de Joyce, una novela en donde la cotidianeidad de un día cualquiera se convertía en un excelso poema épico de ecos homéricos merced a la fuerza potenciadora de un lenguaje literario de primer nivel. Salvando las evidentes distancias podría pensarse en algo similar con Greenwich, un poemario de Pablo Luque Pinilla que ha editado Algaida, y con el que ganó el Premio Literario Kutxa Ciudad de Irún en 2021.

 

Como en el Ulises, en Greenwich se hace el recorrido temporal de un solo día tomando como punto de partida, y también de destino, el meridiano cero en donde comienzan a contabilizarse las horas. En este caso, cada uno de los 33 poemas que componen el libro está asociado a un momento de ese reloj único y particular que es el del autor, que avanza a través de la mañana hacia la culminación del día, y regresa después de vuelta hacia la noche.


Ese viaje que Pablo Luque va desgranando en sus versos comienza al abrir los ojos por la mañana, descubriendo los infinitos detalles que a pesar de ser habituales sorprenden y se materializan. Pero esa revelación diaria del mundo un tanto guilleniana viene después acompañada por la evocación y un tono más reflexivo y en algunos momentos doliente, lleno en todo momento de una templanza más serena que estoica, que da paso luego a los poemas del retorno a casa, de la quietud de la noche en la que se encuentra una compañía y un lugar en que dormirse.


 Y como en el Ulises, es el lenguaje que Pablo Luque tan bien sabe usar el que realza cada tramo de esta singladura, con sus imágenes encadenadas que convierten en poesía desde el más vulgar rincón del día a la evocación más escarpada. Los versos de pulida elaboración, además, entablan una sabrosa conversación con otras voces -Dante, Virgilio, pero también Cormac McCarthy o los autores bíblicos-, que flanquean y acompañan bien esta completa vuelta a un mundo en un día.


 

'GREENWICH'
Pablo Luque Pinilla
Algaida
72 páginas


 Texto en la versión en papel y pdf:

   



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- 1/feb/2022 - RESEÑA DE GREENWICH. POR CARLOS PEINADO ELIOT





El profesor de escritura creativa de la Universidad de Sevilla Carlos Peinado Elliot me regala esta reseña privada que me permite compartir.


"Greenwich es un verdadero y auténtico Libro de Horas moderno. Se van tejiendo los salmos y otras referencias bíblicas con la vida prosaica, contemporánea de la ciudad de hoy (el gasóleo, el coche, la oficina). En lo pequeño y lo cotidiano (el gorrión en la acera) se va mostrando esta búsqueda de la trascendencia, para celebrar la "fiesta del instante". Cada imagen o momento del libro es "cifra de lo eterno", como se enuncia en 23:05. Esta poética se materializa en poemas donde el motivo religioso se hace médula actual de la creación literaria, como el pasaje de la Anunciación en 14:50, o esa espléndida recreación de la Pasión en 15:00. Hay también poemas conmovedores, como el del padre. La recreación de la vida familiar es igualmente muy hermosa.


Es destacable la potencia imaginadora que transforma o transubstancia la realidad, la capacidad engendradora de la imagen (rica, múltiple) que transfigura lo visible. De esta manera se encarna una poética esperanzada: "Existo para desmentir la carne de la desmemoria y la razón del desaliento, / para explicar que nada ha de saldarse en una sima de abandono". Y ciertamente, la palabra va recogiendo amorosamente cada detalle de la realidad."

 


15 de febrero/2022 - Vídeo presentación de "Greenwich" en Madrid

Publicada el 15 Ee febrero Ee 2022 a las 14:15


La presentación de Greenwich en Madrid se emitió por Twitch (twitch.tv/pabloluquepinilla), pero pasados unos días la plataforma borra estas grabaciones. Es por eso que la descargué y la subí a mi canal de YouTube.





11 de febrero / 2022 - Presentación de "Greenwich" en Madrid. La crónica

Publicada el 11 Ee febrero Ee 2022 a las 13:10




La revista "Madahonda Magazin" publica dos entradas con la crónica del acto de presentación de “Greenwich” (@algaidaeditores ) el pasado 3 de febrero en el Club Argo de Madrid, escritas por Elena Marticorena.

La periodista majariega ha dado cuenta de detalles de la presentación que solo una narración así puede entresacar, lo que le agradezco mucho. Se agradece, asimismo, la precisión y sensibilidad con que están escritos sendos artículos, destacando en el primero la dedicatoria del acto al poeta recientemente fallecido Ángel Guinda, y, en el segundo, la influencia de este autor de alguna manera en el sesgo existencial de mi escritura.

 

Los artículos son:

 

Parte 1: “Pablo Luque (Majadahonda) dedica la presentación de «Greenwich» al poeta fallecido Angel Guinda (Zaragoza)”.

 

Transcripción:

 

ELENA MARTICORENA. El poeta de Majadahonda Pablo Luque Pinilla (Madrid, 1971) presentó en la tarde del jueves 3 de febrero (2022), en la Biblioteca del Club Argo de Madrid (Plaza Santa Ana 7), su última y premiada obra «Greenwich». Acompañado por el psiquiatra y también poeta Aitor Francos, el cantante y poeta Miguel Ferrando y el músico Víctor Huedo, el evento congregó a una treintena de amigos y amantes de la poesía de Pablo Luque Pinilla. Además, por motivos de aforo y de facilidad a los asistentes, también pudo seguirse a través de la plataforma digital Twitch. Esta presentación tenía lugar después de recibir el pasado 26 de noviembre de 2021 el Premio Literario Kutxa Ciudad de Irún, concedido al autor por su poemario en español «Greenwich». El argumento de la obra, como bien describe el poeta, se orquesta alrededor de la idea del meridiano de Greenwich, que es el meridiano cero o primer meridiano. En él, a través de 33 poemas, precedidos de un epílogo en prosa poética y acompañado de unas notas finales, el protagonista da cuenta del recorrido que hace a lo largo de un día cualquiera, haciendo partícipe al lector con el propósito de conversar y caminar con él. La presentación estuvo dedicada a la memoria de Ángel Guinda, poeta zaragozano fallecido el pasado 29 de enero de 2022, sobre el que Pablo Luque Pinilla tuvo unas emotivas palabras: «Ángel acompañó de maravilla la publicación de mi primera obra, «Los ojos de tu nombre», lo apadrinó y lo presentó en una noche que me recuerda mucho a la de hoy, en el Círculo de Bellas Artes, y acompañó mucho la aventura de la obra «Avanti» (Poetas españoles de entresiglos XX-XXI), y por eso quería tener este recuerdo al inicio de esta presentación»

 

La velada comenzó con una breve presentación por la trayectoria profesional y literaria del poeta, el recuerdo a Ángel Guinda y la posterior presentación de los artistas invitados: Aitor Francos, quien sirvió de apoyo a Pablo Luque Pinilla para comentar y analizar los poemas, Miguel Ferrando, quien con su carismática voz, recitó algunos de los poemas de «Greenwich» y Victor Huedo, compositor y pianista acompañante que puso el broche de oro de la tarde. Aitor Francos agradeció al poeta, con quien mantiene una estrecha vinculación, la invitación a la presentación de «Greenwich»: «Me sorprendió mucho que era un libro bastante estructurado, dentro de los libros de poemas que últimamente se están publicando. Lo estructura el propio título, porque marca ese símbolo del tiempo, de la repetición del día a día. El libro es la singladura, la aventura de un día y también creo que ha conseguido la intertextualidad, y hay muchas citas con las que yo también me siento afín».

 

Poema 7:50 Hemos venido a buscar sentido al comenzar el dia, como la cierva del salmo busca las corrientes, entre el sueño y los horarios que nublan nuestro empeño, entre la música que escuchamos cuando nace el canto de la madrugada…

 

Angel Guinda, Premio Nacional de Poesía, fallecido en Madrid: «Ser narrador es una profesión, pero ser poeta es una posesión»

 

«El personaje lírico, no sé hasta que punto es Pablo todo el rato, o no lo es, imagino que sí, es un hombre que resiste que muestra su capacidad para renacer y transformarse, precisamente en el día a día, en las pequeñas cosas. Hay ciertos matices de espiritualidad y melancolía y es esencialmente poético. El protagonista va adquiriendo la conciencia de la caducidad, del declive, de la pérdida, para después volver a renacer. Conviven en este libro de una forma muy natural poemas muy extensos, con otros muy breves, incluso hay algunos en prosa poética. Por ultimo si hay algo que define para mi este libro es la capacidad de asombro, creo que es un libro para leer y releer. Espero que disfrutemos de las explicaciones de Pablo y podamos escuchar sus versos recitados», concluye. Mañana segunda parte: Preguntas e Intervenciones.



Parte 2: “Pablo Luque (Majadahonda): «Me estaba convirtiendo en un poeta existencial»”.


Transcripción:


ELENA MARTICORENA. En este segunda y última entrega sobre la presentación del libro de poemas «Greenwich» del poeta Pablo Luque Pinilla (Madrid, 1971), residente en Majadahonda, presentado en la tarde del jueves 3 de febrero (2022), en la Biblioteca del Club Argo de Madrid (Plaza Santa Ana 7) y con el que alcanzó el Premio Ciudad de Irún, hubo un turno de preguntas y Aitor Francos se aventuró a preguntar: ¿Como fue la elaboración del libro? . Pablo Luque Pinilla respondía así a la pregunta planteada por el poeta y amigo: «Cuando acabé «Cero» me di cuenta de que me estaba convirtiendo en un poeta existencial. Había dejado muchas líneas abiertas en ese poemario, que quería indagar de forma aislada, en libros diferentes. Empecé por la que creía que era la más sencilla, la más directa, o quizás la más amable. Era la que me conectaba con la realidad de una forma sencilla y transparente». ¿Y la estructura, alrededor del uso horario? – Esa estructura a través de las horas y del meridiano de Greenwich partió de una colaboración con unos amigos que tenían un tema musical y me pidieron que le pusiera letra. El tema se llamaba 1155 y son el grupo «Pupila«. Entonces me di cuenta que la letra que les había compuesto tenía un sesgo muy parecido con lo que quería abordar en ese poemario. Y en cuanto a la idea del meridiano, que incluye la idea de la circularidad, la vuelta al globo, las 24 horas, son cosas que están conmigo a la hora de escribir. El trabajo me llevo cuatro años y conseguí que ningún poema se quedara fuera, lo estructuré para que así fuera.

 

ESCRIBIR DESDE LA MEMORIA. Un total de 33 poemas con 3 tramas presentes en «Greenwich»: una reflexiva y meditativa, otra contemplativa y de asombro y otra de melancolía y emoción. Los poemas discurren por las tres vías, estando muy presentes la trama paterno-filial y la de pareja. Se hace una especial referencia a la cita del poema 18:50 de Cormac McCarthy «Solo sabía que el niño era su garantía. Y dijo: Si él no es la palabra de Dios, Dios no ha hablado nunca». Aitor Francos resalta la autenticidad de los poemas de Pablo Luque Pinilla y el tono celebratorio de sus poemas, con una exaltación de las cosas normales y cotidianas de la vida. En sus propias palabras, «un libro para renacer».

 

Poema 10:10 La Dionaea muscipula cierra el extremo de su hoja cuando algo roza su interior. Vive, de esta manera, en un terreno adverso. Así sucede a nuestras manos. Como plantas carnívoras se pliegan ante el más pequeño roce…

 

Los temas místicos y la experiencia en la fe católica, de la que es participe el autor, también esta presente en algunos de sus poemas. ¿Y desde donde escribes? – Escribo desde la memoria, pues no necesito estar delante de la experiencia misma para poder describirla. Todo lo contrario, alejarme de ella hace que la eche de menos y la escriba para revivirla. Ahí es donde realmente surgen las mejores cosas. En la memoria es donde mejor se trabajan las emociones, se reposan y se decantan, incluso se descubren aspectos nuevos.

 

Poema 18:20 Existo, como existe un descampado en el recuerdo o existe una leve tristeza que rasgamos al atravesar la tarde. Existo como esas tenues presencias que transitan en la acera o el súbito fluir del tráfico en su devenir intermitente…

 

3 de ebrero/2022 - Presentación de "Greenwich" en Madrid

Publicada el 4 Ee febrero Ee 2022 a las 0:55



El jueves pasado tuvo lugar la presentación de Greenwich (Algaida) en Madrid en la biblioteca del Club Argo a las 20 h.

 

Para la ocasión, tuve el honor de que me acompañe el poeta Aitor Francos, que introdujo el libro y con quien conversaré acerca de él.

 

A su vez, el cantante y poeta Miguel Ferrando recitó poemas con música en vivo, cuya interpretación corrió a cargo de Víctor Huedo.


El evento fue presencial y también se retransmititó por streaming en el canal de Twitch: twitch.tv/pabloluquepinilla.


Fue un momento de grandes reencuentros y también de desvirtualizar ―por fin― a determinadas personas que solo había tratado a través de las pantallas.

 

Dejo aquí algunas fotos para el recuerdo, gracias a la generosidad de Paco Alfaro (¡gracias!), como manera de expresar mi agradecimiento a todos los que acudísteis a celebrar el nacimiento de esta criatura poética, así como para los que no pudieron asistir.

 

Y para agradecer a los que hicieron posible este acto. Desde la librería Lé, al club Argo y la persona que generosamente me llevó hasta allí, Luis Manuel Zorrilla, hasta los que participásteis conmigo. A @aitorfrancos por presentar el libro y ayudarnos a desentrañar, a través de su curiosidad y perspicacia lectora, el libro. A Miguel Ferrando, que cantó y recitó como solo él sabe hacerlo, y a Víctor Huedo que le acompañó al teclado. Miguel tenía preparada una hermosa interpretación del "Blue Valentine" que al final se quedó sin cantar debido a que se nos echó el tiempo encima y nos fuimos por encima de la hora.


Los libros que escribimos son una casa abierta a todos. Esa fue la intención de este acto. Decirle a cuantos les pudiera interesar que están invitados a pasar y a cobijarse en ella de la intemperie.




1 febrero/2022 - Entrevista en "Un libro, un autor"

Publicada el 1 Ee febrero Ee 2022 a las 12:45


esRadio Onda Requena ha creado el espacio "Un Libro Un autor" que han estrenado el 1 de febrero por la mañana. Fue un rato muy agradable de charla sobre "Greenwich" y poesía.

 

La entrevista corre a cargo de Toñi Fernández que junto a Alicia se encargan de distintos espacios de la cadena.

 

Puedes escuchar el podcast accediendo al enlace: https://cutt.ly/bOZg0MN


 

 

Enero de 2022 - Reseñas de "Greenwich" en redes

Publicada el 22 Ee enero Ee 2022 a las 13:25


Dos reseñas de Greenwich:


20/ene/2022 - RESEÑA EN ARTE Y LITERATURA. POR  FÉLIX MOLINA

12/ene/2022 - RESEÑA EN LA CLAVE LITERARIA. POR MANUEL FERNÁNDEZ GARCÍA


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20/ene/2022 - RESEÑA EN ARTE Y LITERATURA. POR FÉLIX MOLINA


Felix molina Felix molina, el autor de Poe no ha muerto, se encarga en "Arte y Literatura", un Blog realmente muy vivo y visitado sobre libros (y otras cosas), de Greenwich (Algaida Editores), con una reseña hermosísima.


¡Muchísimas gracias!


El original aquí:  https://cutt.ly/oIOSuhP

 


También aquí transcrito a continuación:

 

 

 

 

Meridiana poesía

enero 19, 2022

 

por Félix Molina



Pablo Luque Pinilla | Greenwich

Leí, no sé si a Gil-Albert (corregidme, no encuentro el ensayo), que la claridad viene a la poesía por diversos caminos: o por el lenguaje –como en Claudio Rodríguez–, o por el tema –como en Jorge Guillén, en quien siempre pienso de día–, o, añado, por un empeño muy especial, por una atención directa, un cuidado casi intensivo hacia el lector diría yo, que hace del poema casi una didáctica.


 

Ese es el orden en que registro yo, con el nombre y los apellidos de Pablo Luque Pinilla, este Greenwich que viene no solo a mostrarme, sino también a enseñarme la poesía. Puede hacerlo, porque ha dejado atrás el divino aprendizaje de SFO (una road movie poética, con bellísimas fotografías) o Cero (la poesía como compañera de la imagen), libros que tuve la oportunidad de conocer desde sus primeros días de vida.



Pablo Luque Pinilla, © Sara Luque



Greenwich parte de la cultura (Dante, Cormac McCarthy, Denise Levertov), es esa su semilla y su abono, pero tiende sus ramas, en forma de paralelos y meridianos, hacia la imaginación. Imagina que amanecemos en un mundo comunicado por estambres de sensaciones y sentimientos a los que solo puede poner nombre el poema. Con cada verso –que resume una hora humana– hundimos la mente en el barro poético originario, el del propio Dante, el de T. S. Eliot, el de William Carlos Williams (por cierto, me entran ganas de rastrear en su Paterson cuando leo este Greenwich). Pero, lejos de enfangarnos, nos aferramos al gólem de cada día, para sobrevivirnos. Greenwich es también la historia de esa supervivencia diaria, personal, que hace de la anécdota geográfica y horaria un universal de la existencia humana. Y eso es algo que solo puede realizar la poesía certera.





Ocurre que el infierno de este día y esta hora no es el de Dante, sino el del silencio, como el que habla al final del poema 8:30,


 

Mientras alcanzo la oficina y me introduzco en el vestíbulo
absorto en un temblor callado,
como el que ensordecía mi mirada en el parque
postrado ante un altar
                                   que hablaba en el silencio.


 

O indiga en la necesidad que tenemos de humillarnos, en medio de la vanidad circundante, para llegar a la tierra y a esa otra luz que nos salve, como en 13:45,


 

Cavar un hoyo a oscuras.
Cavar sin detenerse
hasta una cota sin retorno,
y encontrar lo profundo
en un empeño ya de ascenso.
Cavar para subir,
y conquistar la luz que nos aguarda
al otro lado de la tierra.


 

Al final, entre tanto murmullo existencial, todos dependemos de una misma forma, de un molde que tenemos entre las manos, el mismo siempre, eterno, desde Beatriz hasta la novia, 23:05:


 

Cuanto es depende de una forma
que nuestras manos guardan para seguir viviendo.
Existe
         como cifra de lo eterno.


 

Tres pasajes que remiten a existencias de ahora que lo han sido de siempre. Eso es lo que sigo paladeando tras la lectura de Greenwich: el ya, el en este mismo momento con sabor a arcilla ancestral, a loza y cuenco de génesis.

 

Entiende el poeta que cualquier secreto encerrado puede ser después un bello fósil, pero –y ahí viene también la didáctica– oreado se convierte en un instrumento más de navegación, un astrolabio que nos permite una relectura que se llena de islas nuevas y bellas. Las notas que acompaña, con el anexo Margen horario (¡qué raras y aplaudibles en un libro de poemas!), son justo lo que necesitamos para seguir el camino de los meridianos, o para volver a emprenderlo con más conocimiento, como aquel Virgilio que entonces prendía la mano de Dante, y ahora coge la del que conduce a su oficina para huir del silencio, o el que se aferra al bluetooth para seguir enlazado al mundo, o quien escucha el anuncio del Avecrem como quien no quiere la cosa.




 



Nota meridiana o paralela:


 

No quería romper el ritmo de la reseña comentando que el libro ha sido merecidamente premiado por los 44.º Premios Literarios Kutxa Ciudad de Irún, y editado por Algaida Poesía.


 

La poesía secuencial, con asunto o anécdota, tiene gran tradición anglosajona, por ejemplo en los autores arriba citados. Estamos menos acostumbrados a ella en estos paralelos, pero es un gozo emocionarse con versos que después son, además, una historia.


 

© De los textos citados, Pablo Luque Pinilla, Greenwich, 2021, y del material gráfico, salvo menciones expresas.



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12/ene/2022 -  RESEÑA EN LA CLAVE LITERARIA. POR MANUEL FERNÁNDEZ GARCÍA


Manuel Fernández, además de narrador, ejerce de crítico literario analizando literatura de ficción. Cuenta con muchos lectores que aprecian su criterio. Basta con leer algunas de sus recensiones para darse cuenta de que no es un reseñista al uso. Podría escribir en cualquier medio, sin embargo, prefiere la libertad que le ofrece esta página de Facebook, por la facilidad para interactuar con sus seguidores. Su estilo es a menudo incisivo y no exento de un gran sentido del humor, la mejor manera que encuentra para no tener pelos en la lengua.


En esta ocasión, se ha atrevido con un comentario de un libro de poesía contemporánea y he tenido la suerte de ser el agraciado. Su reseña de "Greenwich", además, es muy elocuente en un espacio muy acotado. No se puede decir más con menos.


El original aquí: https://m.facebook.com/Laclaveliteraria/posts/1265427780535720

 

También aquí transcrito a continuación:



La clave literaria
de Manuel Fernández García


Greenwich siempre me ha parecido un sustantivo de fuerte carga simbólica: el meridiano cero, el punto de partida, la línea que separa la luz de las tinieblas; un estado mental luminoso. Al menos esa es la imagen que me viene a la mente cada vez que oigo citar ese nombre.


Como igualmente iluminador me ha resultado saborear el poemario que Pablo Luque Pinilla ha decidido bautizar de igual modo: Greenwich. Simplemente. Ni más ni menos.


Es una colección de poemas elegante y melancólica, poesías divididas siguiendo un aparente huso horario que comienza de buena mañana y finaliza entrada la madrugada. Alta poesía engarzada mediante un sutil hilo conductor. De lírica brillante, refinado vocabulario y apreciable poder metafórico.


Culta colección de cantares, tan refinada que se agradecen de verdad las aclaraciones finales, las cuales nos informan acerca de ciertos orígenes, también temáticas, de cada una de las piezas.


Una delicia.





 

 




enero/2022 - Disponibles vídeos de la entrega del Premio Ciudad de Irún de Poesía en castellano de 2021 concedido a "Greenwich"

Publicada el 10 Ee enero Ee 2022 a las 23:50


 

Ya está disponible el vídeo de entrega del premio Ciudad de Irún de poesía en castellano, a "Greenwich", durante la gala del 44º Premio Ciudad de Irún (26 de noviembre pasado). Se trató del momento de recoger el premio y decir unas palabras. Lo ha subido a su canal de YouTube la Fundación Kutxa a través de Kutxa Kultur, que a su vez lo ha puesto a nuestra disposición para compartir (¡gracias!).

 

Parte de lo que tenía preparado para comentar en dos minutos se incluyó en el vídeo introductorio con el que me anunciaron, así que arranqué improvisando. El uso de la mascarilla fue obligatorio durante toda la gala, excepto para los cantantes y presentadores. Con todo, la anécdota más pintoresca, en mi opinión, fue que me dejé olvidada la chuleta en el atril durante toda la ceremonia, ya que fui el primero en subir a recoger el premio. En mi línea.


 Entrega del premio Ciudad de Irún de poesía en castellano e intervención (Canal YouTube Fundación Kutxa).

 


También está disponible el enlace al vídeo enlace al vídeo de la gala completa del 44º Premio Ciudad de Irún, que incluye, a partir del minuto 27:24, la presentación de "Greenwich" por parte del jurado, la lectura de un poema y la entrega del premio incluida en el vídeo anterior. La gala estuvo muy cuidada en todos los sentidos, así que los que tengan curiosidad disfrutarán con el vídeo completo. Muy curiosa la exposición de cómo funciona la deliberación de los prejurados y el jurado.


 

Presentación de la obra y lectura de un poema durante la presentación del premio Ciudad de Irún de poesía en castellano, 27:24(Canal YouTube Fundación Kutxa

 

28 de diciembre / 2021 - Reseñas de "Babilonia" (Leonor Saro, Editorial16))

Publicada el 22 Ee diciembre Ee 2021 a las 23:35



Babilonia es un libro poblado de voces con un anhelo a menudo imposible, como imposible es hoy el lenguaje de los héroes antiguos. Pues, si en esencia somos su inocencia, rendida de natural a lo sagrado, nuestra condena es la incapacidad para suturar la escisión moderna entra la razón y el deseo como argumento contra la muerte.


 

La primera parte nos ofrece una historia de amor determinada por situaciones discontinuas que dificultan la unión de los amantes. Concluye con un poema que es pura ciencia fragmentaria, «Matemáticas discretas». Si bien esta afluencia de fragmentos es solo el peaje para que algo suceda.


 

La segunda parte consta de tres secciones precedidas de citas del salmo 137 ―uno de los más bellos―, alrededor del cual se inspiran sus fundamentos, no así sus motivos.


 

Como el salmista, en la primera se nos habla del sentimiento de destierro. Un exilio que es geográfico (poemas como «Cabo de Gata» lo atestiguan), pero también lingüístico y afectivo.


En la segunda, un collar de rostros variopintos nos aguarda. Los que conozcan a Leonor sabrán de su afán prosumidor de vidas ajenas a partir de personajes reales o ficticios. Por ejemplo, aquí aparecen Ziggy Stardust, el inventor de la bombilla o Toro sentado, entre otros. Quizás algunos de ellos sean los hijos de Edom del salmo, vueltos contra Jerusalén.


Pero Saro, de formación germanista, además de apego por la historia sagrada siente apego por Hölderlin (como ya ocurriera a tantos, como Heidegger, se me ocurre). Por eso, en la tercera, el recuerdo de Jerusalén por el salmista y lo que significa se logran por la vía excéntrica del poeta alemán. Ese afán por la totalidad concretado en la aparición de lo sagrado y lo divino en la naturaleza y en la persona, a los que accedemos por la nostalgia y la sensibilidad.


 

Babilonia es una obra elaborada con destreza técnica y madurada estructura, como bien señala Juen Rivero en la contraportada. Un edifico logrado en capas de significación que, en poesía, es siempre una manera de explorar ese espacio de plenitud entre la palabra y el silencio, como reflejo de la aspiración al silencio total que tanto deseara Hölderlin.


Lee algunos poemas aquí: https://www.instagram.com/p/CYg-ccQI1fa/


15 de diciembre / 2021 - "Cuaderno de espiral" (Colaboración "El Cuaderno")

Publicada el 20 Ee diciembre Ee 2021 a las 23:55



Entrada de diciembre de 2021 de mi colaboración periódica, "Cuaderno de espiral", para El Cuaderno.

 

30) 15 de diciembre de 2021: "La modernidad"

Diciembre / 2021 - Poema 11:55 ("Greenwich") junto al tema "1155", ("Pequeña victoria", Pupila Band)

Publicada el 14 Ee diciembre Ee 2021 a las 23:20


Justo después de publicar mi último libro de poemas, Cero, dos amigos que formaban parte de la extinta banda Pupila, Darío Hurtado y Juanma Padilla me propusieron escribir un poema que pudiera leerse junto a un tema instrumental, “1155”, que habían incluido en su último LP, Pequeña victoria. El resultado fueron unos versos surgidos mientras escuchaba aquel tema unas cuantas veces. Una música que me inspiraba lluvia, pavimentos, alquitrán, hierba entre las llagas de la acera, luz enredada y descompuesta entre los viandantes, coches, escaparates, más lluvia... Este paisaje sugerido conformaba una urdimbre brumosa, cuajada de humo, pero también un lugar desafiante para la tarea de descifrar el mundo. Un pentagrama donde la lluvia y la luz que lo atravesaba conseguían sublevar al sujeto poético para desencadenar una tormenta sorda, ardiente de deseo de ser arrebatado. Un grito como rabioso, que anticipaba la pequeña victoria de conquistar el instante y su significado. La razón de ser de todas estas conquistas concretas sería la del gran descubrimiento del sentido ampliamente vislumbrado en lo contingente. ¿Acaso es otra la intención de esta colección de poemas?

 

Los versos quedaron, no obstante, unos años en barbecho, hasta que, cuando empezó la escritura de "Greenwich", con todo su despliegue de horas y meridianos, decidí que los incluiría como una de las horas/títulos de mi libro aprovechando el nombre del propio tema.

 

Del vídeo se ha encargado Memoria Viva Films, que ha contado con tan poco material conservado de la extraordinaria andadura de Pupila como buenas ideas para llevarlo a acabo.

 

Pedirle que hiciera este vídeo ha sido una iniciativa personal mía. Una manera de rendir homenaje a la música que inspiró este texto, el primero ―sin saberlo― del libro. Del segundo ―en rigor, el primero conceptualmente hablando de Greenwich―, seguramente valga la pena comentar otro día.


26 de noviembre / 2021 - Entrega de premios 44º Premios Ciudad de Irún

Publicada el 5 Ee diciembre Ee 2021 a las 17:55


Ya han pasado nueve días desde que recogí el premio Ciudad de Irún de poesía en castellano, pero no quería dejar de compartir a mi manera una publicación con las fotos que puso en circulación la entidad organizadora, kutxa kultur

 

Podría referir eso que escuché una vez comentar a Gimferrer. Que lo más interesante de leer la prensa diaria (cuando solo había periódicos en papel) era hacerlo uno o dos días después. Quería decirnos con esto que la actualidad cobra un valor distinto, más sugerente y auténtico, cuando el velo de los hechos se retira y se descubre el cuerpo desnudo de la experiencia, una vez enfriados los acontecimientos. Pero, sinceramente, estando muy de acuerdo con él, en este caso estaría mintiendo como un bellaco.

 

Lo que sucede es que apenas he tenido tiempo de ocuparme de esto, y además tenía una entrevista y una lectura por subir desde la semana pasada, que es lo que colgué el jueves. De hecho, todavía guardo algún contenido ―que confío sea una bonita sorpresa― de hace una semana pendiente de publicar, y de la que espero hacerme cargo a lo largo del puente. Así que, era este fin de semana o nunca. Más allá, me ha dado por ordenar las fotos de tal manera que se pueda tener una impresión a primera vista de lo que fue ese acto. Al final, nuestras publicaciones serán lo primero que revisen quienes lleguen hasta este lugar virtual sin conocernos.

 

Tras la ceremonia, permanecí en San Sebastián todo el fin de semana. Lo disfruté tanto como mal tiempo nos hizo. El Peine del Viento se afanó en devolvernos un aire más alborotado que nunca, ciertamente enfurecido en su trono marítimo. El granizo nos golpeaba como esquirlas mientras las nubes reventaban. Un desfile de la Guerra de las Galaxias, cerca de la Concha, convirtió la circulación en un jeroglífico absurdamente indescifrable. Y Donostia lucía bajo el manto de una iluminación navideña muy hermosa. ¡Fantástica sobre el Urmea y en el hotel María Cristina! La catedral del Buen Pastor, sencillamente, me dejó sin palabras.

 



 




 

23 y 25 de noviembre de 2021 - Entrevista en Inter Radio y lectura en Luna Enlozada (Asociación de Poetas Argentinos)

Publicada el 2 Ee diciembre Ee 2021 a las 18:45




ENTREVISTA Y LECTURA EN DOS RADIOS


1) En Inter Radio

 

El pasado 23 de noviembre anunciaba en mis historias que me entrevistaban en Inter Radio de 16:30 a 17:00, en el programa de Rafa Vega, Cita a las 3.

 

No supe hasta después que, debido a la desconexión local, en esa franja horaria solo pudo escucharse en Madrid 93.5 FM y 97.5 FM, así que algunas personas que lo oísteis en AM y vía Web escuchasteis otra cosa, como me hicisteis notar.

 

Aclarado el asunto, he subido el podcast de la entrevista (a partir del min 3'20'' hasta el final), por si a alguien le apetece escucharlo. Me entrevista Rafa Vega. Estuvimos hablando sobre “Greenwich”, mi nuevo libro, y un poco lo que fue surgiendo, de manera poco ordenada, como tienen lugar las conversaciones espontáneas.


Aquí:  https://cutt.ly/GSRF7nS


2) En Radio la Desterrada (Buenos Aires)

 

Y el pasado 25 de noviembre, en el programa “Luna enlozada” de la Asociación de Poetas Argentinos, Daniel Gradar, conductor del espacio, me dio paso para que anunciara la gala que tendría lugar al día siguiente y leyera una selección de poemas de mi trayectoria. Al entregárseme "Greenwich" de forma oficial al día siguiente, solo incluí poemas de los tres primeros libros.

 

Puedes escuchar ambos podcast accediendo al enlace en mi bio, que redirige a una página donde se encuentran en primer lugar, claramente identificados.

 


Aquí: https://soundcloud.com/la-desterrada/luna-enlozada-apoa-25-11-2021?fbclid=IwAR22OAoR2dZTGfE-91L0GrpW7rQXXEZ6ra0gQmvO7m9BRgxrkOeNdDnavtw#t=48:05

 

 



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