ENTRE MANOS

15/ago/2012 - Tuitesía

Publicada el 15 Ee agosto Ee 2012 a las 8:30




Aprovecho el parón estival para inaugurar una nueva sección de esta página: "Tuitesía", un rincón de poesía breve propia y ajena en la que sirviéndome de la limitación de los ciento cuarenta caracteres que nos impone Twitter trataré de ofreceros algunas teselas de poesía mínima.

 

Ya sean títulos memorables de libros, versos que siempre me han acompañado, versos propios (sobre todo), etc., me ceñiré a este formato con la esperanza de que la tiranía digital a la que me someto me permita llegar a lectores no habituales de la poesía, utilizando la rápida difusión y la posibilidad de interactuar que nos proporcionan las redes sociales. Por lo demás, si el empleo del lenguaje sintético y recodificado, paradójicamente primitivo, a pesar de nuestro vivir movedizo y adelantado —o tal vez por ello— caracteriza a nuestra época, plegarme a sus imposiciones me permite escenificar un gesto tan troyano como suicida, seguramente animado por una cierta vocación subversiva. Pero —por solo citar un ejemplo— ¿acaso el hermetismo italiano no surgió como una reacción y una manera de burlar la censura fascista? Por lo demás, para bien o para mal, uno es hijo de su tiempo, y la fuerza de la palabra poética parte, en buena medida, de la capacidad para tener en cuenta al interlocutor al que se dirige.

 

He titulado el Twitter El vuelo de la celebración por la pasión que siempre me ha movido por la obra del poeta zamorano Claudio Rodríguez, autor del poemario homónimo publicado en  la madrileña editorial Visor en 1976. También por la evidente relación de la imagen de Twitter con la idea del vuelo; así como por el valor significativo de la poesía de Claudio Rodríguez, audaz, como pocas, entre la de los autores del medio siglo XX español.

 

La imagen que elijo para mi perfil de Twitter es la de la película Birdy (1984), dirigida por Alan Parker y protagonizada por Nicolas Cage y Matthew Modine. Una excepcional historia de amistad y búsqueda de la identidad (iniciática, que dirían —o diríamos— los cursis) de dos jóvenes que se enfrentan a la crudeza de una juventud marcada por la falta de oportunidades y horizontes vitales determinada en gran medida por su historia familiar, sus circunstancias sociales y, posteriormente, su condición de excombatientes. Una delicia de filme, con una maravillosa música de Peter Gabriel, que el tiempo se está encargando de reivindicar. Por descontado, el perfil tragicómico de la escena me permite distanciarme de los excesos poéticos para acentuar así la fuerza de sus mensajes.


Podéis acceder al Twitter pulsando AQUÍ.

Categorías: Publicaciones


Los comentarios están desactivados.