ENTRE MANOS

17/may/2013 - Concurso 140

Publicada el 27 Ee mayo Ee 2013 a las 17:15


Desde hace algunas semanas el suplemento de cultura de El mundo, El Cultural, viene celebrando un concurso semanal de poesía en 140 carcateres, dirijido por Joaquín Pérez de Azaústre,  al que, hasta la semana pasada, he tratado de no faltar. Uno de los avatares que ha ido cobrando fuerza en mis participaciones es "haz" con el que el viernes pasado resulté finalista por segunda vez. Quizás, en esta ocasión, el hecho de resultar finalista sea más destacable debido a que el número de finalistas ha sido tan solo de siete. Pero no me molestaría en escribir esta entrada si no fuera por la agradable sorpresa que produce encontrar en las convulsas aguas del universo digital a participantes que, de forma anónima, se molestan en comentar algunos micropoemas exhibiendo maneras de verdaderos críticos.


Así, en esta última ocasión, el tema era "El desierto" y mi micro, con el que he quedado finalista, ha sido:

560 de haz

No hay nada que distraiga la mirada,
mientras experimento una tensión
que se confunde con la escena.

A su propósito, un internauta anónimo ha escrito:

«#45

La comentarista, 24/05/2013560 de haz

No hay nada que distraiga la mirada,
mientras experimento una tensión
que se confunde con la escena.


En efecto, Haz ha conseguido resumir en tres líneas la esencia del desierto. Es precisamente la ausencia el valor de este poema, que bajo una forma en apariencia sencilla oculta una lectura compleja y cíclica. Haz renuncia a la descripción externa, visual para definir su desierto: la arena, el sol, el cactus. No hay nada, dice. Lo que le quedaría al poeta sería describir es estadio interno, lo que el desierto produce en el que lo mira, pero hábilmente, Haz vuelve a remitir la sensación interior a la visión externa, diciendo que esta "se confunde con la escena". Este movimiento circular de lectura expresado con sencillez es de gran inteligencia, pero el poema tiene valores más profundos, al introducir la tensión que provoca la nada como eje temático. La tensión que provoca la nada impide que esta exista, ni en el marco ni en el interior del que mira, porque existe esa tensión. La tensión aúna ambos en la misma identidad esencial de lo desértico. La tensión como definición de lo inexistente. El abismo de lo vacío. El vértigo de la ausencia. Esta es la verdad universal que contiene el poema, la imposibilidad de la nada mientras haya unos ojos que miran, con la virtud particular de que queda en el aire si el escenario en tensión ha provocado la tensión del espectador o si es esta, la tensión humana, la que se proyecta en el escenario provocando la identificación.


¿Hace ruido el árbol que cae en el bosque si no hay alma viva que lo escuche caer? Este es el universal de la duda. 


(no se me olvide anotar que el poema oculta otro. Gracias a las resonancias fónicas del léxico escogido, el que mira también:


"experimenta una extensión
que se confunde con la arena"


Este es el poema oculto, el que solo leemos con el subconsciente, la imagen subliminal que nos hace palpar también el desierto. Extensión y arena, cualidades palpables, definitorias, ocultas bajo palabras que remiten a otras cosas. La literalidad escondida. No sé siquiera si Haz ha sido consciente del gran poder de la similitud fónica. 


No ha cantado al desierto. Ha hecho que el desierto florezca en el poema. Ha ido a la esencia intangible que se oculta bajo la cosa. Puro creacionismo.»

Lo que tiene el anonimato es que uno no tiene la oportunidad de dar un beso en los morros a quien tan bien le ha tratado. En fin. Sirva al menos esta entrada para dar anónimas gracias. Aunque quizás después de esto, si es que sigo participando, debiera cambiar de avatar.


Todo lo relacionado con el concurso de la semana pasada puede verse aquí:


Finalistas: http://www.elcultural.es/blogs_comentario/Cuenta_140/27/64663/El_desierto-_finalistas
Concurso: http://www.elcultural.es/blogs_comentario/Cuenta_140/27/63524/El_desierto

Categorías: Concursos


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